JUAN 3:30
Algunas de las expresiones más comunes hoy en día son: “yo quiero”, “yo pienso”, “yo merezco” y “yo necesito”. Y aunque no hay nada malo en expresar lo que pensamos o deseamos, el problema comienza cuando el “yo” ocupa el centro de todo y dejamos poco espacio para preguntarnos qué quiere Dios. Juan el Bautista tenía seguidores, reconocimiento y un ministerio importante. Sin embargo, cuando Jesús apareció, entendió que él no era el protagonista. Así que su declaración fue sencilla y profunda: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”. Seguir a Cristo significa aprender a colocar Su voluntad por encima de nuestros deseos. Así que voy en lugar de comenzar con “yo quiero…”, detente y pregunta mejor: Señor, ¿qué quieres Tú?
Después, ten la disposición de obedecer aunque Su respuesta sea diferente a tu preferencia.
OREMOS
Padre, ayúdame a quitar mi “yo” del centro y darte a Ti el lugar que te corresponde. Amén.
FRASE
Tu vida no necesita más de ti; necesita más de Cristo.
