EFESIOS 4:25
¿Alguna vez has cambiado un pequeño detalle de la historia, porque la verdad completa resultaba incómoda? Creo que todos en algún momento lo hemos hecho, y quizás hemos pensado: “No es una gran mentira”, “es una mentirita blanca”, o “es para evitar un problema”. Pero sabes, cuando comenzamos a justificar pequeños faltas de verdad, también comenzamos a debilitar algo muy valioso, nuestra integridad. Pablo no dice que aprendamos a mentir menos; dice que desechemos la mentira y hablemos la verdad. Y es que nuestro testimonio también se construye con nuestras conversaciones cotidianas.
La pregunta de hoy es, ¿Pueden las personas confiar plenamente en lo que dices?
OREMOS
Señor, que mis palabras sean confiables, y que mi manera de hablar te refleje a Ti. Amén.
FRASE
Que nuestra vida confirme lo que nuestra boca afirma.
