PROVERBIOS 21:5
El proverbio de hoy nos recuerda que las bendiciones no son productos del azar, sino muchas veces del carácter. Dios honra a quien es diligente, constante, enfocado y fiel en lo que hace. No se trata solo de trabajar duro, sino de trabajar con propósito, planificación y disciplina. La prisa nos lleva a decisiones emocionales, por otro lado, la constancia nos lleva a resultados firmes. Así que ser intencional con nuestro tiempo, nuestros recursos, nuestras metas y la vida es una expresión de mayordomía espiritual.
Y cuando actuamos con constancia y sabiduría, estamos diciendo: “Señor, quiero administrar bien lo que me has confiado”.
OREMOS
Padre, líbrame de la prisa y de actuar sin pensar. Amén.
FRASE
Nada crece por accidente; crece porque fue cuidado.
