GÉNESIS 16:2
Dios había prometido, pero el tiempo pasaba. Sarai no dudaba de la promesa, dudaba del proceso. Y en ese espacio, entre lo que Dios dijo y lo que aún no veía, tomó una decisión peligrosa, adelantarse a Dios. Sabías que la impaciencia no niega a Dios, pero sí intenta reemplazar Su tiempo. Y aunque Sarai solo quiso “ayudar”, terminó generando consecuencias que nunca estuvieron en el plan original. Así mismo sucede muchas veces con nosotros, pues sabemos lo que el Señor nos ha dicho, pero como no ocurre “nada”, buscamos soluciones humanas para resolver promesas divinas. Recuerda que Dios trabaja en procesos, no solo en resultados.
Así que si hoy estás en ese espacio incómodo de la espera, recuerda que nada es un tiempo perdido, por el contrario, es un tiempo donde Él está formando algo en ti mientras prepara lo que viene para ti.
OREMOS
Señor, ayúdame a caminar por fe, aún cuando no veo resultados inmediatos. Amén.
FRASE
Esperar en Dios, no es perder tiempo, es invertir en propósito.
