JUAN 21:11
Los discípulos habían pasado toda la noche intentando pescar… sin éxito. Pero bastó una palabra de Jesús para que lo imposible se volviera abundante. El número 153 no fue casualidad: fue el recordatorio de que cuando Dios da una instrucción, también prepara el resultado. A menudo, podemos sentirnos frustrados y desalentados cuando nuestras propias estrategias no dan resultado. Pero cuando obedecemos al Señor, la bendición llega de manera exacta y abundante. Ese día Jesús no solo llenó las redes, también llenó sus corazones de una fe renovada.
Recuerda que Dios conoce el momento, el lugar y la forma, solo confía en Él, obedécele y echa las redes una vez más.
OREMOS
Jesús, enséñame a obedecer sin cuestionar, a creer sin dudar y a esperar con esperanza. Que mi fe dependa siempre de Ti. Amén.
FRASE
Una palabra de Jesús cambia una noche vacía en un glorioso día.
