BAJA LA QUEJA

NÚMEROS 11:1

La queja no siempre nace de una mala circunstancia, muchas veces nace de un corazón que dejó de reconocer la fidelidad de Dios. Israel tenía provisión, dirección y presencia divina, pero aun así eligió quejarse. Cuando el corazón se acostumbra a murmurar, pierde sensibilidad para agradecer. Comienza a ver problemas antes que promesas, cargas antes que bendiciones, retrasos antes que propósitos. Definitivamente, la queja no cambia el panorama, pero sí contamina el corazón. Sé que tal vez no todo está como quisieras, pero mucho de lo que hoy tienes alguna vez fue respuesta a una oración.

Hoy puede elegir, murmurar o quejarte por lo que te falta o no tienes, o agradecer por lo que permanece.

OREMOS

Jehová, hoy el hijo agradecerte, porque aún en medio de todo, Tú sigue siendo bueno. Amén.

FRASE

Cuando la gratitud entra, la queja pierde fuerza.

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