LUCAS 6:38
En el versículo de hoy, Jesús nos enseña una verdad fundamental, y es que en el Reino de Dios, las matemáticas son diferentes. No se trata de equilibrio o justicia humana, sino generosidad divina. Cuando el hombre da, calcula; pero cuando Dios da, desborda. Cada acto de fe, cada semilla de amor, cada entrega sincera, activa una ley celestial donde la medida nunca es justa o injusta, sino abundante. Y es que Dios no solo devuelve, Él multiplica en gran manera. Es por esa razón que lo que ofrecemos, con corazón dispuesto, regresa transformado, aumentado y lleno de gracia.
Pues en las manos de Dios, lo pequeño se expande y lo limitado se convierte en sobreabundancia.
OREMOS
Padre, gracias porque en Ti nada se pierde, pues todo se transforma en bendición rebosante. Amén.
FRASE
Las medidas de Dios nunca son exactas… siempre son mayores.
