JUAN 19:17-18
Si existe un monte que cambió la historia de la humanidad, ese fue el Gólgota. No fue un lugar de gloria visible, sino de sufrimiento. No fue un monte donde se levantó un trono, sino una cruz. Sin embargo, allí ocurrió la mayor manifestación del amor de Dios. Y mientras muchos vieron una ejecución, el cielo contempló la obra perfecta de la redención. Así que cada vez que pensemos en el Gólgota debemos recordar que nuestra salvación nunca fue barata, pues fue comprada con la sangre del Hijo de Dios. Hoy te invito para que vuelvas tu mirada hacia la cruz. No solo para recordar lo que Jesús hizo hace dos mil años, sino para permitir que ese amor siga transformando tu vida.
Porque quien nunca olvida el Gólgota aprende a vivir cada día agradecido.
OREMOS
Jesús, gracias por subir al monte Gólgota y entregar Tu vida por amor a mí. Amén.
FRASE
Nuestra esperanza nació donde el mundo creyó que todo había terminado.
