MATEO 5:37
¿Cuántos hemos dicho un “sí” a la ligera? Sí, yo lo hago. Sí, ahí estaré. Sí, cuenta conmigo. Sí, estaré orando. Sí, yo me encargo. Pero el verdadero desafío comienza después de pronunciarlo. Y es por eso que Jesús dijo que nuestro sí debía ser sí, y nuestro no, definitivamente, no. Y esto lo dijo para enseñarnos sobre la seriedad de nuestras palabras. Y es que algunas veces es mejor decir un “no” sincero que un “sí” irresponsable. Porque nuestra integridad también se demuestra cuando nuestras acciones respaldan cada una de nuestras palabras. Así que, si decimos que llegaré, procuremos llegar. O si decimos que sí oraremos, de verdad oremos.
Y si aceptamos una responsabilidad, hagamos lo posible por cumplirla, porque una palabra confiable no necesita grandes discursos, sino una vida que la respalde.
OREMOS
Padre amado, dame sabiduría para pensar antes de comprometerme y fidelidad para cumplirlo. Amén.
FRASE
La confianza se construye cumpliendo lo que decimos.
