PROVERBIOS 21:10
El versículo de hoy nos lleva a preguntarnos: ¿Está nuestro corazón inclinado a la crítica o a la compasión? ¿A la indiferencia o a la misericordia? Es que el problema del mal no inicia en las acciones, sino en el corazón. Un corazón endurecido no siente, no entiende, no se conmueve, simplemente actúa sin misericordia. Es por eso que la Biblia no solo nos llama a evitar el mal, si no a cuidar lo más profundo, nuestras intenciones, nuestras emociones y nuestras motivaciones.
En medio de este mundo, frío y lleno de juicio, el Señor nos invita a revisar la dureza de nuestro interior, y permitir así que Su Espíritu ablande lo que el ego, el dolor, el resentimiento y el orgullo han endurecido.
OREMOS
Padre, que mi corazón no se inclina al mal, sino a hacer el bien. Amén.
FRASE
La compasión no se siente, se practica.
