BAJA EL ENOJO

GÉNESIS 4:6-7

Antes de que ocurriera el pecado, Dios ya estaba tratando con el corazón. Y aunque no ignoró la emoción de Caín, tampoco la justifico, pero si le mostró que lo que no se rinde a tiempo, puede dominar después. Caín no bajó esa arma. No soltó su ira. Y lo que comenzó como una emoción interna, terminó en una decisión que marcó su vida. Esto nos enseña que estar quietos también implica detener nuestras emociones antes que nos dominen, pues no todo lo que sientes debe dirigir tu vida. Observa aquellas cosas que te hacen enojar, no las ignores, pero tampoco las justifiques, y entrégaselo a Dios antes de que crezca. Haz una pausa, respira hondo y ora.

Te invito para que bajes esta arma antes de que te controle, y recuerda que no necesitas reaccionar de inmediato, necesitas rendirte primero.

OREMOS

Señor, enséñame a bajar esta arma y a vivir en tu paz. Amén.

FRASE

El enojo no rendido crece en silencio hasta que afecta todo lo que toca.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *