PROVERBIOS 21:11
La vida siempre está enseñando… pero no todos están dispuestos a aprender. Es por eso que el proverbio de hoy nos recuerda que el sabio no solo aprende de su propia experiencia, sino también de lo que ve en otros. El que tiene un corazón humilde observa, reflexiona y permite que la corrección forme su carácter. Lamentablemente, muchos tropiezan, porque rechazan la corrección, pero el que ama la sabiduría sabe que cada enseñanza, cada disciplina y cada advertencia es una oportunidad para crecer. El sabio no se justifica, no se endurece, no se cierra, pero sí escucha. Así que aceptar la corrección no nos hace más débiles, por el contrario, nos fortalece.
Nos vuelve más prudentes, más maduros y más preparados para vivir conforme a la voluntad de Dios.
OREMOS
Señor, forma mi carácter y guíame por caminos de prudencia. Amén.
FRASE
Un corazón que escucha es un corazón que crece.
