SALMOS 23:4
La vida no está compuesta únicamente por montañas, y todos en algún momento, atravesaremos un valle. Hay valles de enfermedad, de pérdida, e incertidumbre y de decisiones difíciles. Sin embargo, el Salmo de hoy nos recuerda que el valle no es un lugar donde Dios nos abandona, sino donde muchas veces Su presencia se hace más evidente. Sé que todos preferimos las montañas, los tiempos de alegría, las respuestas rápidas y puertas abiertas. Pero también Dios trabaja en los valles, fortaleciendo nuestra fe, moldeando nuestro carácter y enseñándonos a depender de Él.
Iniciamos este mes y esta serie, recordando que el valle no es el final de nuestra historia; sino parte del camino, donde Dios está formando algo eterno en nosotros.
OREMOS
Dios, confío en que sigue siendo el mismo en las montañas y en los valles. Amén.
FRASE
La mayor promesa del valle no es que será corto, sino que nunca lo correremos solos.
