APOCALIPSIS 5:5
Apocalipsis presenta a Jesús mediante dos imágenes poderosas: Cordero y León. Como Cordero, se entregó voluntariamente por nuestros pecados. Como León de Judá, se revela victorioso, poderoso y soberano. Él no está intentando alcanzar la victoria; Él ya venció. La cruz derrotó al pecado y Su resurrección venció a la muerte. Claro, esto no significa que nunca tendremos luchas, si no, que no tendremos que enfrentarlas como personas abandonadas o sin esperanza, pues pertenecemos al León de Judá. Así que no permitas que el tamaño de lo que enfrentas hoy te haga olvidar quien está contigo.
Y cuando el miedo toque a tu puerta, recuerda quien pelea al lado tuyo, y descansa en Su victoria.
OREMOS
Señor, cuando mis batallas me produzcan temor, ayúdame a levantar mi mirada hacia Ti. Amén.
FRASE
Tu batalla puede ser grande, pero nunca será más grande que el León que pelea contigo.
