JUAN 4:7
Aquella mujer Samaritana estaba acostumbrada a ser ignorada. Su historia, sus errores y su reputación la habían convertido en alguien que muchos evitaban. Pero Jesús hizo algo que nadie esperaba, se detuvo, inició una conversación y le dio valor a una persona que otros habían descartado. Y es que Jesús no vio solamente a una mujer junto a un pozo; vio un corazón necesitado de amor, verdad y esperanza. Y mientras otros solo observaban la apariencia de aquella mujer, Jesús escuchó la historia detrás de las heridas. Sabes, escuchar es uno de los actos de amor más sencillos y más poderosos. Es por eso que Jesús nos enseña que antes de corregir, aconsejar o responder, debemos aprender a escuchar.
Porque muchas veces la necesidad más profunda de una persona no es una solución inmediata, sino alguien que realmente la comprenda.
OREMOS
Padre, ayúdame a prestar atención a las personas que me rodean y a no pasar por alto sus necesidades. Amén.
FRASE
Escuchar es más importante que responder rápidamente.
