JUAN 14:6
Jesús nunca adaptó la verdad para ser más aceptado, tampoco suavizó el mensaje para agradar a las multitudes, ni mucho menos cambió la voluntad de Dios para evitar rechazo. Siempre habló con claridad y con amor, enseñándonos que la verdad no cambia según la cultura, las opiniones o las circunstancias. Él nunca utilizó la verdad como un arma para destruir personas, pero sí para guiarlas, restaurarlas y acercarlas a Dios. Ser honesto no siempre es fácil, y a veces es más sencillo, callar o decir lo que otros quieren escuchar, pero la verdad tiene un valor eterno. Por eso Jesús fue el equilibrio perfecto, lleno de gracia y de verdad.
Aprender de Él significa amar la verdad, vivir la verdad y comunicar la verdad con un corazón lleno de amor.
OREMOS
Padre, ayúdame a vivir con integridad, a hablar con sinceridad y actuar con transparencia en cada área de mi vida. Amén.
FRASE
La verdad sin amor puede herir, pero el amor sin verdad puede extraviar.
