LUCAS 22:42
En el huerto, Jesús nos mostró la rendición más profunda que existe. Él sintió el peso, conocía el dolor que venía y expresó con honestidad Su angustia. Pero después dijo las palabras que transforman toda batalla interior. “No se haga mi voluntad, sino la tuya.” Jesús no negó lo que sentía, pero tampoco permitió que sus emociones gobernaran Su obediencia. Allí bajó toda arma humana: el control, el temor, la resistencia y el deseo propio. Habrá temporadas donde lo más espiritual que podemos hacer no es correr, pelear o entenderlo todo, sino decir: “Señor, no como yo quiero, sino como Tú quieres.”
Así que hoy Dios nos llama a un nivel más alto de confianza, entregándole por completo nuestra voluntad.
OREMOS
Dios, rindo mis planes, tiempos y deseos delante de Ti. Amén.
FRASE
La rendición total te alinea con la voluntad eterna de Dios.
