ÉXODO 3:12
La historia de Moisés nos recuerda que Dios nunca envía a alguien sin antes preparar el camino. Cuando Dios llamó a Moisés desde la zarza ardiente, él vio primero sus limitaciones, su pasado, su inseguridad y su incapacidad. Pero Dios no centró la conversación en lo que Moisés no podía hacer, la centró en lo que Él iba a hacer. Muchas veces nosotros también actuamos como Moisés, y cuando Dios nos llama a algo nuevo, lo primero que hacemos es ver nuestras debilidades. Pero hoy Dios nos invita a cambiar el enfoque, comprendiendo que Él estará con nosotros siempre. Así que el Rey de los detalles ya había visto todo lo que Moisés iba a enfrentar: al faraón, el desierto, el pueblo y las dificultades.
Y nada de eso tomó a Dios por sorpresa, pues ya había preparado cada paso, cada proceso y cada escenario, porque cuando Dios llama también sostiene.
OREMOS
Señor, decido confiar en que cuidarás cada detalle de mi camino. Amén.
FRASE
Dios envía, acompaña y sostiene.
