JUAN 10:25
Jesús pronunció estas palabras frente a una situación que parecía no tener solución. Lázaro había muerto, y para Marta y María, la historia había terminado. Sin embargo, Jesús no dijo solamente: “Yo puedo resucitarlo”. Si no que hizo una declaración mucho mayor: “Yo soy la resurrección y la vida”. Sabes, la resurrección no es únicamente algo que Jesús puede hacer; es parte de quien Él es. Por eso, cuando Cristo llega, incluso aquello que parecía terminado, puede tener un nuevo comienzo.
Algo que he aprendido en mí caminar con Jesús, es que la última palabra nunca la tendrá una tumba, un fracaso o una circunstancia, sino Cristo, y mientras Él esté presente existirá la esperanza, así que sigue hoy creyendo, porque para Él nada es imposible.
OREMOS
Señor, ayúdame a recordar que Tú sigues teniendo la última palabra en mi vida. Amén.
FRASE
Mientras tenga a Cristo, siempre tendré una razón para esperar.
