LUCAS 2:7
El rey del universo decidió entrar en el mundo de una manera que nadie hubiera imaginado: en un pesebre, el lugar menos digno, menos limpio y menos apropiado para el Salvador. Sin embargo, allí, en lo ordinario y despreciado, Dios reveló su mayor gloria. Este pesebre nos recuerda que Dios llega a los lugares que otros no valorarían, escogiendo lo sencillo para manifestar lo eterno. Y si Jesús eligió un pesebre, también puede elegir tu vida, tus áreas rotas, tus momentos oscuros o tus temporadas de silencio. Él no está buscando perfección, está buscando corazones abiertos.
Aquel pesebre fue el lugar inesperado para la mayor transformación de la historia… y tu vida es para Dios un lugar perfecto para comenzar algo nuevo también.
OREMOS
Señor, entra hoy a mi vida, en cada rincón, sencillo o quebrantado, y transforma lo ordinario en algo lleno de tu presencia. Amén.
FRASE
Donde el mundo no ve valor, Dios ve propósito.
