1 REYES 17:16
Qué hermoso es saber que Dios no necesita mucho, solo necesita lo que tenemos hoy en nuestras manos. En medio de una gran sequía, una viuda tenía apenas un poco de harina y aceite, suficiente, según ella, para una última comida. Pero cuando ese poco fue puesto en manos de Dios, dejó de ser insuficiente y se convirtió en provisión constante. Muchas veces creemos que necesitamos tener más para que Dios pueda hacer algo significativo en nuestra vida. Más recursos, más capacidad, más oportunidades. Pero esta historia nos enseña que el Rey de los detalles comienza a obrar cuando entregamos lo que tenemos, no lo que nos falta. Así que no se trata de cuánto tienes hoy, si no de en manos de quien lo pones.
Te invito para que le confíes al Señor lo que tienes ahora, pues Él puede multiplicar incluso aquello que parecía no alcanzar.
OREMOS
Señor, quita de mí la ansiedad por lo que falta y ayúdame a descansar en tu provisión. Amén.
FRASE
Mi provisión depende de Dios, no de mis recursos.
