JONÁS 1:17
Jonás intentó huir del llamado de Dios, pero descubrió que nadie puede escapar del amor que corrige y redirige. El gran pez no fue un castigo, sino un instrumento de misericordia. A veces, el “vientre del pez” representa aquellos momentos en los que todo parece oscuro y sin salida. Pero justo allí, Dios trabaja en lo profundo del corazón. Él no nos abandona cuando huimos, nos persigue con propósito para volver al camino correcto. Este gran pez fue el vehículo de una segunda oportunidad.
Así también, cuando la vida nos traga en medio de la confusión, Dios sigue obrando, no para destruirnos, sino para transformarnos y enviarnos de nuevo con un corazón, obediente a Él.
OREMOS
Señor, enséñanos a no resistir Tu voluntad, sino a confiar en Tus planes perfectos. Amén.
FRASE
Donde aparece el fin, Dios prepara un nuevo comienzo.
