PALABRAS DE ABANDONO

MATEO 27:46

Estas palabras revelan algo profundo: Jesús, quien siempre estuvo en perfecta comunión con el Padre, experimentó la separación que el pecado produce. No fue debilidad, no fue derrota, fue sustitución. Y lo que nosotros merecíamos, aquella distancia, aquel abandono y ruptura, Él lo vivió, para que nosotros pudiéramos vivir lo que Él merece: la cercanía, la relación y reconciliación con el Padre. En otras palabras, Jesús fue abandonado, para que tú y yo nunca lo seamos. Recuerda esta verdad en los momentos de soledad y dificultad: Dios no te ha dejado. No estás solo. Jesús ya pagó ese precio para que nunca vuelvas a estar separado de Él.

Así que aférrate a su presencia, confía en su obra y descansa en su amor constante.

OREMOS

Padre, gracias, porque nunca me has dejado ni me has abandonado. Amén.

FRASE

La resurrección confirma que la separación fue vencida.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *