ÉXODO 17:11
Cuando pensamos en una batalla, solemos imaginar esfuerzo, estrategia y acción. Sin embargo, Dios mostró a Israel que la verdadera fuente de la victoria estaba en la dependencia de Él. Mientras José luchaba en el valle, Moisés oraba en el monte. Y aquellas manos levantadas representaban una vida que reconocía que la fuerza humana no era suficiente. Sabes, orar no debería ser el último recurso del creyente, sino el primero. Así que antes de responder, ora. Antes de rendirte, ora. Antes de tomar una decisión importante, ora. Antes de salir a enfrentar el día, sube al monte y ora.
Recuerda que ninguna oración hecha con fe es inútil, y que las mayores victorias no nacen del esfuerzo humano, sino de corazones que permanecen rendidos delante del Señor.
OREMOS
Señor, que mis manos se levanten más en oración que en preocupación. Amén.
FRASE
El cielo responde a quienes permanecen firmes en oración.
