ÉXODO 3:1-6
Dios no encontró a Moisés cuando estaba buscando fama, reconocimiento o éxito. Lo encontró siendo fiel en las tareas sencillas de cada día. Y mientras él cuidaba ovejas, Dios preparaba a un libertador. Qué hermoso es saber que el Señor revela nuestro propósito muchas veces en los momentos más comunes de la vida. Por ende, lo importante no es el lugar donde estamos, si la disposición de nuestro corazón para escuchar. Moisés dejó de caminar para observar la zarza, y luego guardó silencio para escuchar la voz de Dios. Qué importante que aprendamos hacer este tipo de pausas, pues no podremos escuchar Su voz si nuestra mente siempre está llena de ruido.
No te preocupes del miedo al silencio cuando estás con Él, pues muchas veces es allí, donde Dios habla con mayor claridad.
OREMOS
Dios, heme aquí, dispuesto a obedecerte con todo aquello que Tú me muestres. Amén.
FRASE
Haz una pausa y escucha lo que Dios quiere hablar a tu corazón hoy.
