HEBREOS 13:5
“Nunca” es una palabra pequeña, pero puede convertirse en una sentencia demasiado grande. Y es que cuántas veces hemos dicho: “nunca podré”, “nunca cambiará”, “nunca lo lograré” o “nunca saldré de esto”. Y terminamos tomando una dificultad del presente para convertirla en una conclusión sobre un futuro que todavía no conocemos. Pero sabe, hay un “nunca” en el que sí podemos descansar, y es que Dios prometió que nunca nos dejará ni desamparará. No sabemos qué sucederá mañana, pero sí, quien estará con nosotros cuando llegue. Hoy te reto para que cada vez que estés a punto de decir “nunca podré…” te detengas, y recuerdes alguna promesa de Dios relacionada con tu situación.
Así terminarás cambiando una sentencia por una expresión de fe.
OREMOS
Señor, no permitas que conviertas mis dificultades presentes en sentencias sobre mi futuro. Amén.
FRASE
Dios nunca te abandonará.
