MOTIVOS QUE PESAN

PROVERBIOS 21:2

El proverbio de hoy nos confronta con una gran verdad, y es que podemos justificar nuestras acciones, pero Dios conoce nuestras verdaderas intenciones. A veces podemos creer que estamos haciendo las cosas bien porque “se ve correcto”, pero Dios va más allá de la apariencia y de la opinión humana. Él mira, lo que nadie más ve, Él mira las motivaciones del corazón. Podemos servir, ayudar, hablar y actuar… pero la pregunta clave es: ¿Por qué lo hacemos? ¿Para agradar a Dios? ¿Para ser vistos? ¿Por conveniencia? ¿Por orgullo? No olvides que Dios no se impresiona con lo externo, Él evalúa la intención que nos impulsa.

Es por eso que necesitamos pedirle constantemente que purifique cada una de nuestras motivaciones.

OREMOS

Señor, gobierna mi corazón, así como gobiernas cada situación que enfrento. Amén.

FRASE

Las buenas obras hechas por orgullo, dejan de ser buenas.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *