BAJA LA ENVIDIA

1 SAMUEL 18:9

Todo comenzó con una comparación. David fue celebrado, y Saúl se sintió amenazado. Y lo que antes era admiración, se convirtió en envidia, y esa envidia cambió su manera de ver las cosas. Saúl dejó de ver a David como un aliado y comenzó a verlo como un enemigo. Y aunque nada había cambiado en David, en el corazón de Saúl sí había cambiado muchas cosas. Por tal razón debemos entender que estar quietos implica dejar de compararnos y comenzar a agradecer más. Y cuando eres agradecido, tu enfoque cambia, tu corazón sana, y vuelves a ver a Dios correctamente. Así que cuídate de la envidia, cueste enfocarte en lo que otros tienen, y olvidarás lo que Dios ya te ha dado.

Recuerda que lo que el Señor tiene para ti no necesita compararse con nadie más.

OREMOS

Dios, enséñame a mantener mis ojos en Ti y mi corazón agradecido. Amén.

FRASE

Lo que Dios tiene para ti, no compite con nadie.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *