SANTIAGO 4:10
A nadie le gusta sentirse débil o insuficiente, pues queremos tener todas las respuestas, controlar las situaciones y sentir que sabemos exactamente qué hacer. Sin embargo, hay valles donde Dios permite que descubramos nuestros límites. Y esto no lo hace para avergonzarnos, sino para enseñarnos a depender más de Él, reconociendo cada mañana, cuanto lo necesitamos. Necesitamos Su sabiduría para decidir, Su fuerza para continuar, Su gracia para levantarnos y Su dirección para no desviarnos. Así que no tengas miedo de bajar al valle de la humildad, pues Dios sabe levantar a quienes se rinden delante de Él.
Y cuando dejamos de decir “Yo puedo solo”, es ahí donde comenzamos a experimentar todo lo que Dios puede hacer en nosotros.
OREMOS
Padre, quita de mi corazón, todo orgullo que impida Tu obra en mi vida. Amén.
FRASE
El orgullo debe morir en ti, o nada del cielo podrá vivir en ti.
