CIERRA ESA PUERTA

GÉNESIS 4:7

Dios le habló a Caín antes de que el pecado se manifestara en una acción, y le advirtió cuando aún estaba a la puerta. Ayer vimos como Dios puede cerrar una puerta para protegernos, pero hoy el versículo nos anima a nosotros a cerrar aquellas puertas que no agradan a Dios. Y es que el pecado no entra de golpe; espera una pequeña abertura, un pensamiento no filtrado, un hábito no corregido, una relación que no edifica. Pero recuerda que Él nunca nos deja indefensos, antes nos llama a obedecer y ejercer autoridad sobre lo que intenta gobernar nuestro corazón.

La pregunta no es si el pecado tocará la puerta… sino si decidiremos cerrarla a tiempo.

OREMOS

Señor, ayúdame a cerrar toda puerta que no te agrada. Amén.

FRASE

Huir de la tentación es sabio; mantenerse lejos del pecado es santidad.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *