ROMANOS 12:12 (b)
La segunda parte de este versículo, nos invita a ser “pacientes en la tribulación”, no porque las pruebas sean agradables, sino porque tienen un propósito. Cada prueba revela cuánto confiamos en Dios y cuánto estamos dispuestos a dejar que Él obre en lo profundo de nuestro carácter. Aceptar las pruebas con fe significa creer que Dios está utilizando cada temporada difícil para formarme, fortalecerme y llevarme más cerca de su voluntad. Cuando acepto la tribulación, sabiendo que Dios está obrando, dejo de luchar contra el proceso y comienzo a colaborar con Él. Así que te invito para que hoy descanses en la verdad de que las dificultades no son señales de abandono, sino de formación.
Y si Él está trabajando en ti, entonces tu paciencia tiene sentido.
OREMOS
Jesús, forma mi carácter, fortalece mi paciencia y enséñame a confiar en Ti con un corazón rendido. Amén.
FRASE
La prueba se convierte en una maestra, no en una enemiga.
