HECHOS 7:60
Las ofensas tienen el poder de endurecer el corazón, si no son entregadas a Dios. Y aunque el resentimiento parece protegerte, en realidad te consume lentamente. Esteban estaba siendo apedreado, aun así decidió perdonar en lugar de vengarse o responder con odio. En medio de uno de los momentos más injustos y dolorosos de su vida, sus últimas palabras reflejaron el corazón de Cristo, demostrándonos que el verdadero perdón no depende de lo que otros merezcan, sino de lo que Dios ha hecho en nosotros. Y mientras el mundo nos invita a no perdonar, y pagar de la misma manera, Jesús nos llama a algo totalmente diferente, a liberar el corazón del peso de la ofensa.
Vivir contracultura es elegir gracia cuando el mundo espera resentimiento.
OREMOS
Señor Jesús, enséñame a responder con gracia, aún en medio del dolor. Amén.
FRASE
Perdonar no cambia el pasado, pero sí libera tu futuro.
