MENOS EGO, MÁS CRISTO

PROVERBIOS 21:4

La Biblia es clara, el orgullo no es solo una mala actitud, es pecado delante de Dios. Es fácil identificar el orgullo en otros, pero este proverbio nos invita a mirar hacia adentro, ¿Estoy actuando movido por el ego? Y es que definitivamente el orgullo endurece el corazón, rompe relaciones, impide pedir perdón, dificulta reconocer errores y nos aleja de la voluntad de Dios. En cambio, la humildad abre puertas a la gracia, restaura, sana, construye puentes y refleja el carácter de Cristo.

Practicar la humildad no es pensar menos de nosotros, es pensar menos en nosotros y más en amar y tratar bien a quienes nos rodean.

OREMOS

Jesús, líbrame del orgullo, y enséñame a vivir con humildad. Amén.

FRASE

El orgullo pone a Dios a un lado; la humildad lo coloca en el centro.

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