MATEO 18:22
Pedro quería ponerle un número al perdón, pero Jesús rompió la calculadora del orgullo humano. El perdón en el reino de Dios no se mide por cantidad, sino por compasión. Y mientras el mundo dice “ya es suficiente”, Jesús enseña que el amor no se agota, porque proviene de un corazón transformado por la gracia. En nuestra naturaleza humana, tendemos a establecer límites y condiciones, pero el amor de Dios nos invita a ir más allá. Cada vez que elegimos perdonar, estamos reflejando el carácter de Cristo, quien nos perdonó a nosotros sin reservas.
Por tal razón, cuando perdonamos sin contar, vivimos las matemáticas del cielo: gracia multiplicada, amor, sin límites y libertad completa.
OREMOS
Dios, gracias por el perdón que me has ofrecido, ayúdame a extender ese mismo perdón a los que me han ofendido, sin contar las veces, sino amando. Amén.
FRASE
Quien aprende a perdonar, multiplica la paz en su corazón.
