No podemos hacerle frente a la vida si construimos castillos de arenas, porque cuando lleguen los vientos de la crisis y lluvias problemáticas, vamos a necesitar tener un cimiento fuerte y firme para no desbaratarnos.
Esa base la encontramos en la Palabra de Dios, solo tenemos que seguir las instrucciones, pues eso nos va a llevar a actuar con prudencia y cautela, levantando nuestra vida sobre una base firme, sobre la roca que es Jesucristo.