ROMANOS 12:21
Responder mal por mal parece natural, pues cuando alguien nos hiere, nos decepciona o actúa injustamente, es muy normal sentir la tentación de devolver lo recibido. Pero cuando respondemos de la misma manera, el daño no desaparece; por el contrario, se multiplica. Romanos nos hace un llamado para vivir de una forma diferente, ya que el evangelio no solo nos enseña a evitar hacer el mal, sino que nos invita a vencerlo haciendo el bien. Y claro, para esto necesitamos dominio propio, pues significa decidir que las acciones de otros no tendrán autoridad para transformar negativamente nuestro carácter.
El verdadero triunfo no consiste en tener la última palabra, sino en impedir que el mal recibido produzca más mal a través de nosotros.
OREMOS
Señor, que el bien que Tú has puesto en mí sea más fuerte que el mal que pueda recibir. Amén.
FRASE
El bien rompe ciclos que la venganza prolonga.
