1 JUAN 1:9
Nuestra tendencia natural muchas veces es esconder los errores, y lo hacemos al justificarlos, al minimizar lo ocurrido, al cambiar de tema o actuar como si nada hubiera pasado. Pero aquello que no reconocemos, difícilmente puede ser tratado de la manera correcta. Juan nos enseña un camino diferente: confesar, reconocer y recibir el perdón de Dios. La confesión no informa a Dios de algo que Él desconocía; más bien, nos coloca a nosotros en una posición de honestidad delante de Él.
Y es por eso que necesitamos un corazón lo suficientemente humilde para reconocer cuando nos hemos equivocado y lo suficientemente confiado en la gracia de Dios para comenzar otra vez.
OREMOS
Dios, dame humildad para reconocer mis errores y no esconder aquello que necesito entregarte. Amén.
FRASE
La gracia de Dios nos permite dejar de escondernos.
