ROMANOS 8:37-39
Algunas veces la victoria es una puerta que se abre, una respuesta que llega o una situación que cambia. Pero otras veces la victoria es continuar creyendo mientras la puerta permanece cerrada. Es seguir adorando mientras esperamos. Es levantarnos después de llorar y dar un paso más junto a Dios. Romanos 8 nos enseña que somos más que vencedores no porque nada difícil pueda sucedernos, sino porque nada difícil puede separarnos del amor de Cristo. Esa es nuestra seguridad en cualquier valle. Así que hoy, antes de preocuparte, por los valles que podrían aparecer mañana, recuerda como Dios te sostuvo en los de ayer.
No sabemos exactamente cómo será el camino que tenemos delante, pero conocemos a quien caminará con nosotros. Y mientras Cristo esté presente, ningún valle podrá convertirse en nuestra derrota final.
OREMOS
Padre, gracias porque al mirar hacia atrás puedo reconocer que Tu mano me ha sostenido en cada valle. Amén.
FRASE
La fidelidad pasada de Dios es una razón para confiar en Su cuidado futuro.
