HEBREOS 5:8
Hay una gran diferencia entre conocer la voluntad de Dios y obedecerla. Podemos conocer muchos versículos, escuchar enseñanzas y comprender lo que Dios espera nosotros, pero la verdadera obediencia se muestra cuando hacer Su voluntad tiene un costo. Jesús no habló de obediencia desde la comodidad. La vivió, y obedeció cuando fue incomprendido, obedeció cuando fue rechazado, obedeció cuando el camino se hizo doloroso, y en el Getsemaní, frente al sufrimiento que se acercaba, expresó las siguientes palabras: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. Obedecer no siempre hará que el valle sea más corto, pero hará que nunca lo atravieses fuera de la voluntad de Dios.
No necesitas comprender todo para continuar obedeciendo, pero si necesitas recordar quién es Aquel que te está guiando.
OREMOS
Padre, ayúdame a confiar en Ti aun cuando no entienda el proceso, y seguir caminando contigo. Amén.
FRASE
Obedece a Dios y deja las consecuencias en Sus manos.
