OSEAS 2:15
El valle de Acor tenía una historia difícil. Su nombre estaba relacionado con la aflicción y la desgracia. Aun así, siglos después Dios utilizo ese mismo valle para anunciar una promesa, y aquel lugar de dificultad se convertiría en una puerta de esperanza. Así trabaja Dios. Cuántas veces miramos nuestra historia y solo vemos dolor, errores, pérdidas, fracasos decepciones y temporadas que quisiéramos borrar. Pero sabes, el Señor puede mirar esos mismos lugares y decir: “Desde aquí comenzaré algo nuevo”. Oseas nos recuerda que Dios es un especialista en restaurar historias. Así que no permitas que la dificultad te haga perder la esperanza, pues Él sigue abriendo caminos, restaurando corazones y escribiendo nuevos capítulos.
Y aunque los valles tienen límites, la gracia de Dios no.
OREMOS
Padre, gracias porque ningún valle tiene la última palabra cuando Tú estás presente. Amén.
FRASE
Toda dificultad tiene una temporada, pero la fidelidad del Señor permanece.
