JUAN 6:38
Jesús tenía una prioridad clara en cada decisión, palabra y acción, y esa era hacer la voluntad del Padre. Él no vivió guiado por la opinión de las multitudes, ni por la presión de las circunstancias, ni siquiera por Su propia comodidad. Su deseo constante era agradar a Dios. Y es por eso que cada paso que daba estaba alineado con una pregunta: ¿Qué quiere el Padre que haga? La obediencia no era una obligación para Jesús; era el propósito de Su vida. Así que antes de hablar, responder y actuar piensa por un instante ¿Agrada esto a Dios? Pues esta simple pregunta, puede evitarnos muchos errores y acercarnos más al corazón de Dios.
Cuando esta pregunta comienza a dirigir nuestras vidas, nuestras prioridades cambian, nuestras decisiones maduran y nuestro corazón se alinea con el cielo.
OREMOS
Jesús, dame sensibilidad para escuchar Tu dirección y valentía para obedecerla, aun cuando no sea lo más fácil. Amén.
FRASE
La obediencia es el terreno donde la fe deja de ser teoría y se convierte en vida.
