ESTER 3:2
Todos se inclinaban delante de Amán, excepto Mardoqueo. La presión era fuerte, la orden era clara, y lo más fácil habría sido hacer lo mismo que todos para evitar problemas. Pero Mardoqueo entendía algo importante: había honras y compromisos que no podía entregar, porque pertenecían solo a Dios. El mundo constantemente nos presiona para que adaptemos principios, negociemos valores y cedamos poco a poco. Pero el Reino de Dios nos llama a permanecer firmes aun cuando la cultura va en otra dirección. Mantener esa convicción hará que otros no nos entienda, posiblemente seremos criticados o rechazados, pero recuerda que permanecer fiel a Dios, siempre tendrá más valor que encajar temporalmente.
Así que imitemos Mardoqueo, quien no actuó por orgullo, sino por fidelidad.
OREMOS
Señor, fortalece mis convicciones y dame valentía para obedecerte por encima de la opinión de otros. Amén.
FRASE
Es mejor incomodar al mundo que desobedecer a Dios.
