UNA VIDA GENEROSA

2 CORINTIOS 8:2

Las iglesias de Macedonia no daban desde la abundancia, daban desde la necesidad. Y aunque ellos estaban atravesando, dificultades y pobreza, aun así decidieron ser generosos. Hoy en día el mundo nos enseña a dar cuando nos sobra, pero el Reino de Dios nos muestra que un corazón transformado puede ser generoso aún en medio de las limitaciones. Hay muchas personas que viven reteniendo todo por miedo a quedarse sin nada. Pero la generosidad rompe el egoísmo y fortalece la confianza en el Señor.

Así que recuerda que no necesitas abundancia para ser generoso, solo necesitas de un corazón dispuesto, pues quien entiende la gracia de nuestro Señor, aprende a vivir con manos abiertas.

OREMOS

Dios, enséñame a ser generoso aún en tiempos difíciles, y a confiar en que Tú sigues siendo mi proveedor. Amén.

FRASE

La generosidad verdadera nace de la fe, no de la abundancia.

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