ECLESIASTÉS 3:11
El versículo de hoy dice que los ojos de Dios están sobre los justos y que sus oídos están atentos a su clamor. Esto significa que ninguna oración pasa desapercibida para Dios. Ni las palabras susurradas, ni las lágrimas que acompañan una oración, ni los pensamientos que apenas logramos expresar. Sé que a veces podemos pensar que solo debemos hablar con el Señor cuando enfrentamos grandes problemas. Pero la Biblia nos muestra que Dios está atento a todo lo que llevamos delante de Él.
Así que podemos hablarle sobre nuestras luchas, preocupaciones y también sobre aquellas cosas pequeñas que ocupan nuestra mente, pues el Rey de los detalles no se cansa de escuchar a sus hijos, incluso aquello que apenas podemos expresar, porque para Él no hay petición significante cuando proviene de un corazón sincero.
OREMOS
Padre amado, hoy pongo en tus manos cada pensamiento y cada detalle de mi vida. Amén.
FRASE
Un suspiro del corazón puede llegar al cielo tan claro como una oración en voz alta.
