JUECES 6:16
Sé que muchas de nuestras batallas no son las que otros ven, sino las que peleamos dentro del corazón. Temores, inseguridades, desafíos que parecen demasiado grandes. Pero en la historia de Gedeón podemos notar algo esencial: Dios no observa nuestras batallas de lejos, Él se involucra en ellas. Cuando Dios llamó a Gedeón, Israel estaba oprimido y Gedeón estaba lleno de temor, pues no se sentía fuerte, preparado ni capaz. Y aquí viene lo hermoso, Dios no comenzó hablando de la fuerza de Gedeón, comenzó hablando de Su propia presencia; “Yo estaré contigo.” El Rey de los detalles sabía exactamente lo que Gedeón enfrentaba, y por esa razón se acercó para recordarle que la victoria no dependía de su capacidad, sino de Su compañía. Y hoy te dice lo mismo a ti.
Así que recuerda que cuando Él está presente, incluso nuestras batallas más personales, dejan de ser una lucha solitaria.
OREMOS
Señor, ayúdame a recordar que no peleo solo, porque tu presencia está conmigo. Amén.
FRASE
Dios entra en nuestras batallas para sostenernos en medio de ellas.
