UNA PUERTA A LO ETERNO

APOCALIPSIS 4:1

Juan estaba en la tierra… pero Dios le mostró una puerta abierta en el cielo. No era solo una visión, era un recordatorio poderoso: existe una realidad más grande, más firme y más gloriosa que todo lo que hoy vemos. En esta serie hemos hablado de puertas que se abren, y que se cierran, puertas que debemos cuidar y decisiones que marcan nuestro camino. Hoy, Dios nos recuerda que nuestra vida no termina en lo visible, que nuestras luchas no son eternas, y que nuestras decisiones aquí tienen eco en el cielo. En pocas palabras, vive aquí… pero camina pensando allá. Así que ajusta tu agenda a lo que edifica, y no solo a lo que llena tu día.

Esta es la puerta que le da sentido a todas las demás.

OREMOS

Dios, gracias por recordarme que mi vida no termina aquí. Amén.

FRASE

No todo lo que brilla aquí, permanece allá.

Contenido similar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *