PROVERBIOS 21:25
La pereza rara vez destruye de golpe; pues casi siempre lo hace lentamente. Y es por eso que el proverbio de hoy nos desafía a asumir con seriedad nuestras tareas diarias. Los perezosos son buenos para soñar, querer y anhelar, pero jamás están dispuestos a actuar y eso los lleva a la ruina. Es esa falta de diligencia, la que termina apagando oportunidades, enfriando, responsabilidades y debilitando el carácter. Pero recuerda que Dios no nos llamó solo a desear lo bueno, sino a caminar fielmente en lo que nos ha confiado.
Cuando rechazamos la pereza y abrazamos la disciplina, abrimos espacio para el crecimiento, la provisión y el buen testimonio.
OREMOS
Dios, ayúdame a ser diligente, responsable y fiel en todo lo que hago. Amén.
FRASE
La pereza roba lo que el esfuerzo puede construir.
