MARCOS 5:25-34
En la lectura de hoy vemos a una mujer que llevaba 12 años enferma, sin avances, sin esperanza y sin recursos. La medicina no pudo ayudarla, los especialistas no encontraron respuesta y su condición empeoraba. Pero un día decidió acercarse a Jesús y tocarle. Ese toque lleno de fe, rompió 12 años de imposibilidad. Quizás tú también cargas con algo hace mucho tiempo: una lucha, un dolor, una enfermedad o una herida, y aunque los días pasan, parece que nada cambia.
Pero hoy esta historia te da algo esencial, basta con acercarte a Jesús, pues un momento en Su presencia puede detener años de sufrimiento, solo cree en quien tiene el poder, pues Él aún responde al toque sincero de un corazón lleno de fe.
OREMOS
Señor Jesús, toca mi vida, toca mi mente, toca mi corazón y trae sanidad, donde ha habido dolor. Amén.
FRASE
La estadística no tiene la última palabra, cristo sí.
