ISAÍAS 5:2
En Isaías, Dios describe como plantó una viña con todo cuidado: la limpió, la rodeó, la protegió y la preparó para que diera buen fruto. Sin embargo, en lugar de producir uvas dulces, produjo uvas amargas. Esta imagen es un espejo de lo que ocurre cuando recibimos las bendiciones de Dios, pero respondemos con desobediencia, indiferencia o pecado. ¿Qué fruto estás produciendo? Cuidemos de que nuestra vida no devuelva amargura, a quien nos ha amado tanto, si no fruto dulce de obediencia y entrega.
Recuerda que no basta con recibir Su bendición, debemos corresponder con una vida que le glorifique.
OREMOS
Padre, que mi vida no produzca uvas amargas de desobediencia, sino frutos dulces de fe, gratitud y obediencia. Amén.
FRASE
Obediencia es el vino dulce de una fe verdadera.
