SALMOS 27:3
El “aunque” del versículo de hoy, nos recuerda que no necesitamos depender de nuestra fuerza para vencer, sino de Su poder. David nos muestra que la verdadera valentía no depende de nuestra fuerza ni habilidades humanas, sino de la certeza de que Dios pelea por nosotros. Él “aunque” de esta porción bíblica, nos enseña que la presencia de enemigos, problemas o conflictos no pueden quebrantar un corazón confiado en el Señor. Y es que una fe sólida, reconoce que, aunque todo a nuestro alrededor parezca amenazante, Dios es nuestra defensa y fortaleza.
Así que decide confiar en Él más que en ti mismo, recordando que la batalla ya está en manos del Señor, y que por ende tu corazón puede permanecer firme y confiado.
OREMOS
Dios, aunque los problemas se levanten contra mí y el miedo intente dominarme, confío en tu poder y protección. Amén.
FRASE
Mi escudo no es mi valor, es su fidelidad.
